La caspa es un elemento incómodo que a largo plazo puede ser dañino. Es uno de los trastornos del cuero cabelludo que más preocupa a la mayoría de las personas, pero ¿sabes cuántos tipos de caspa existen?

¿Qué es la caspa?

La caspa es, sobre todo desde un punto de vista estético, una situación molesta para la persona que la padece. Se conoce también con el nombre de pitiriasis y consiste en la descamación que se produce en la dermis del cuero cabelludo.

Esta alteración es la consecuencia del acortamiento en el proceso de renovación celular. Cuando existe un exceso de células muertas es cuando se produce esta pitiriasis.

Durante la pubertad, es cuando se comienza a desarrollar la caspa y su punto álgido se alcanza sobre los 30 años. Va ligada a la actividad hormonal.

¿Caspa o descamación?

Aunque pueda parecer lo mismo, la caspa y la descamación tienen un origen diferente. Veamos cómo puedes diferenciarlas.

  • Si lo que se desprende del cuero cabelludo es seco, transparente o blanquecino y pequeño, lo que padeces es descamación. 
  • Si por el contrario, aquello que se desprende es amarillento, grande y grasiento, no es descamación, sino caspa.

La descamación es un proceso natural para renovar las células del cuero cabelludo y ocurre de forma mensual. En algunas ocasiones, se produce sequedad capilar por usar secadores y planchas, lo que propicia que haya un mayor desprendimiento de las células.

En el caso de la caspa, la aceleración de la renovación celular es uno de los motivos principales.

¿Qué tipos de caspa existen?

Cuando un conjunto de escamas pequeñas caen de tu cabeza y las notas sobre la ropa, a la altura de los hombros, lo habitual es proceder a comprar un champú o cualquier otro tipo de tratamiento contra la caspa.

Esto es un error muy común, ya que para poder tratar este tipo de trastornos debes saber si realmente es caspa o es descamación. En caso de que sea caspa, necesitas saber que existen diferentes tipos, para conocer cuál es el que padeces. Por ello, los centros capilares en Barcelona te ayudarán a escoger el mejor tratamiento.

¿Qué tipos de caspa podemos encontrar?

Caspa seca o Pityriasis simplex

No suele asociarse ni a los eritemas ni a la alopecia. Esta caspa se asocia a aquellas personas con el cabello áspero, seco y falto de brillo. Las escamas son de color blanco grisáceo, finas y parcialmente adherentes con posibilidad de desprenderse de forma espontánea o tras peinarse.

Caspa seborreica o Pityriasis steatoides

​Esta caspa se asocia al aumento de producción de grasa y, en algunos casos, puede causar alopecia. El cabello tiene un aspecto brillante y aceitoso, con escamas de color amarillento, gruesas, adherentes y envueltas en una película grasienta.

¿Cuáles son las causas que desencadenan la caspa?

Hay una serie de factores que influyen directamente en el desorden de la epidermis, aunque no hay una explicación científica para ello. Estadísticamente, en los meses de invierno se agudiza y en los meses de verano apenas se percibe.

La alimentación juega un papel fundamental en tu salud y también en la de tu cabello y, por consiguiente, influye en la aparición de la caspa. Si se consumen muchos hidratos de carbono y grasas, se puede agravar el problema. Por otra parte, este trastorno no hace ningún tipo de diferencia en función del género.

De alguna manera, se ha relacionado la caspa con la actividad de la flora saprófita de la cabeza. Podemos destacar propionibacterium acnes, staphylococcus epidermidis, pityrosporum ovale, malassezia furfur o pityrosporum orbiculare.

Las personas con caspa tienen hasta un 75% de su flora en el cuero cabelludo constituida por malassezia furfur. La grasa favorece su reproducción, ya que degrada a los triglicéridos y la presencia de numerosos ácidos grasos libres provoca picores en el cuero cabelludo.

¿Cómo pueden tratarse en cada caso?

Los productos que eliminan y previenen los hongos son los más indicados para eliminar la descamación. También suelen recomendarse tratamientos queratoreguladores en combinación con champús que respeten el pH de la piel y otros dirigidos a aliviar el picor que se produce en la dermis.

Algunos especialistas recomiendan activos de carácter antiinflamatorio para disminuir las rojeces y la hinchazón de la dermis. Podemos destacar productos basados en aloe, extracto de avena y caléndula o la vitamina E.

Si estamos ante un caso de caspa seborreica, aquellos productos destinados al control del sebo son ideales. Podemos destacar los que contengan extracto de lino, romero o calabaza y levadura de cerveza.

Es conveniente tratar adecuadamente la caspa para que no surjan mayores complicaciones, ya que el enrojecimiento y el picor de la piel puede incitar a que una persona se rasque tan fuerte que se produzca costras.

Como has podido comprobar, existen diferentes tipos de caspa y cada uno de ellos precisa de un tratamiento adecuado, que debe ser prescrito por tu médico especialista. Consulta con tu clínica capilar antes de que la caspa y alopecia hagan un binomio perjudicial para la salud de tu cabello.



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