La pseudofoliculitis es una inflamación cutánea de los folículos pilosos que suele deberse a infecciones bacterianas o fúngicas. Lo habitual es que se manifieste inicialmente como pequeñas espinillas o bultos rojos y que haya personas que son proclives a padecerla. Esto es todo lo que necesitamos saber para comprobar si tenemos tendencia a la pseudofoliculitis.

Qué es la pseudofoliculitis

La pseudofoliculitis es una infección que puede extenderse por amplias zonas de la piel y provocar úlceras que pueden llegar a ser difíciles de tratar. Su aparición suele surgir tras el afeitado o la depilación, por lo que se trata del efecto de una irritación.

No es una enfermedad grave, pero sí es muy molesta, ya que causa dolor, picor intenso y problemas psicológicos de autoimagen.

Sin embargo, si la extensión alcanza el cuero cabelludo u otras zonas sensibles, puede llegar a provocar una pérdida de cabello permanente e incluso cicatrices. En estos casos es necesario acudir a una consulta dermatológica que evaluará la gravedad de la afección y planteará los tratamientos oportunos para el caso.

Uno de los casos más habituales es la pseudofoliculitis de la barba, causada por la técnica de depilación, el afeitado o rasurado con cuchilla de afeitar o maquinilla eléctrica. En estos casos se recomienda la depilación láser como solución definitiva.

¿Cómo sabemos si sufrimos foliculitis?

Factores influyentes

Existen factores que pueden predisponer a sufrir la foliculitis, de forma que fomentan las probabilidades de padecerla en algunas personas. Cuantos más factores confluyan, más probable es que se sufra. Estos son los más habituales:

  • Piel grasa: cuando la piel es grasa, las células sebáceas son de mayor tamaño y segregan mayor cantidad de sebo. Esto provoca más obstrucciones de los folículos pilosos.
  • Piel atópica: tiene tendencia a la foliculitis por su mayor dificultad de defenderse de las infecciones de estafilococos.
  • Obesidad.
  • Excesiva sudoración.
  • Toma habitual de corticoides.
  • Toma habitual de suplementos de vitaminas del grupo B, que ayudan a fortalecer el crecimiento del pelo.
  • Uso de ropa no transpirable durante periodos largos de tiempo, así como el roce continuo sobre la misma.
  • Los traumas provocados por el afeitado o rasurado y la depilación con cera, sobre todo en personas de pelo grueso y enroscado. Puede provocar lo que se llama pseudofoliculitis.
  • Ser asiduo a baños calientes en los que las medidas higiénicas no sean adecuadas, porque eso facilita las infecciones.

Síntomas de la foliculitis

Lo más habitual es que nos aparezca una erupción cutánea, con la piel inflamada y enrojecida. Además, sentiremos una gran picazón en la zona, apareciendo pústulas o granos localizados en ciertas zonas del cuerpo; las más habituales son las ingles, el cuello y el área genital. La cara es también una de las zonas en las que puede aparecer esta infección, debido al afeitado, así como las piernas.

La pseudofoliculitis en mujeres

Así como en el caso de los hombres aparece en la zona de la barba con mayor frecuencia por el afeitado, en las mujeres que se depilan con cuchilla o con cera también puede manifestarse.

Habitualmente, las zonas más propensas son las de mayor roce de la ropa, así como las de mayor grosor y enroscamiento del pelo y que suelen estar más húmedas, como las ingles. Por eso, hemos de evitar los pelos enquistados en las ingles, siendo recomendable la depilación láser de esta zona tan propensa.

También, la pseudofoliculitis puede aparecer en las piernas debido al empleo de una mala técnica o a la alta sensibilidad de la piel.

Prevención de la foliculitis

Nuestra primera recomendación es no tocar la piel con granos o irritada para evitar la infección de los folículos. Esta medida es muy importante: tras la depilación debemos mantener la piel seca y limpia.

Antes de la depilación con cuchilla, recomendamos llevar a cabo un tratamiento exfoliante para evitar el exceso de sebo y las impurezas alrededor del folículo. Este debe realizarse unos días antes, no el mismo día, para evitar que la piel esté demasiado sensible y vulnerable.

Evitar estos métodos de depilación es la mejor forma de prevenir, pero si vamos a utilizarlos debemos evitar los aceites y las cremas demasiado densas, ya que tienden a obstruir los conductos de las glándulas sebáceas.

Tratamiento de la pseudofoliculitis

La depilación láser actúa sobre el problema del crecimiento del pelo que provoca la foliculitis; por este motivo, se considera un tratamiento definitivo para luchar contra la pseudofoliculitis.

Con el tratamiento de láser podemos realizar una penetración hasta llegar al folículo, de manera que se eleva la temperatura provocando un daño térmico y evitando que el pelo siga creciendo.

Es un tratamiento que recomiendan los dermatólogos como una de las técnicas más efectivas para acabar con esta afección.

Es importante tener en cuenta el color del vello y el tipo de piel, dado que, en función del mismo, nuestro especialista nos recomendará un tipo de láser u otro, para obtener los resultados más óptimos.

Por ello, es recomendable, además, que se acuda a realizar el tratamiento a un centro dermatológico de contrastada experiencia en láser, dado que debe lograrse una destrucción del folículo. De otra forma, podría verse perjudicada nuestra foliculitis, ya que, al mantenerse el pelo vivo aunque más débil, sigue creciendo y el problema continúa acuciándonos.

Además, hay que evitar el sol. Si padeciendo foliculitis tomamos el sol puede ser que nos queden marcas de hiperpigmentación en esas zonas, lo que significa que tendremos manchas en las zonas afectadas por la foliculitis.

Tratamiento de la foliculitis

Si la foliculitis es entre moderada y grave, hemos de acudir al dermatólogo para combatirla con tratamientos adecuados a base de pomadas antibióticas. Esto dependerá de la gravedad y del microorganismo que haya causado la infección.

Sabremos que la foliculitis está activa porque sentimos picor, erupción a gran escala, enrojecimiento y dolor.

Una vez tratada esta fase activa y, en caso de sufrir habitualmente foliculitis tras la depilación, debe aplicarse otro método de eliminación del vello corporal que solucione definitivamente el problema. En este caso, la depilación láser es una forma de evitar sufrir repeticiones de este tipo de infecciones de la piel. Al eliminar el vello de forma permanente erradicamos el problema.

El láser para pelos enquistados

Pero no solamente cuando hay foliculitis la depilación es una alternativa eficaz. También es la solución a los pelos enquistados, esos que todavía no se han infectado pero que no son capaces de crecer con normalidad hacia el exterior.

Lo pelos se enquistan tanto en mujeres como en hombres de cualquier edad, pero es más frecuente en personas adultas con piel y pelo gruesos. El pelo se enrosca dentro del folículo y no es capaz de salir hacia el exterior creciendo dentro del mismo. Nunca debemos manipular los pelos enquistados, pues corremos el riesgo de que se infecten, empeorando así el problema.

Es más habitual que se dé en las zonas de afeitado como la cara, el cuello, las axilas, las piernas, los brazos y las ingles. Al irritarse la piel por el afeitado, el pelo queda dentro del folículo, como sucede en el caso de la foliculitis, y crece siendo incapaz de salir. Es lo que hemos denominado antes pseudofoliculitis.

En este caso vemos una especie de bultos marrones, en ocasiones también rojos, que parecen granos. Si se infectan el problema se agrava, puesto que, además, puede extenderse.

Si somos propensos a tener pelos enquistados debemos procurar emplear métodos de depilación alternativos como el láser. En este caso, la depilación láser evita que el pelo crezca enroscado hacia el interior y se produzca el temido enquistamiento.

Una persona con pelo oscuro, grueso y enroscado puede sufrir este problema con más frecuencia y gravedad. Por tanto, es recomendable, en estos casos, decidirse por este método de depilación definitivo, ya que es eficaz, seguro y elimina el problema para siempre.

¿Cómo se realiza la depilación láser?

Primero analizaremos las zonas afectadas para ver la idoneidad del tratamiento, ya que si presentamos demasiada inflamación hay que esperar a que esta baje. Antes de realizar la depilación de láser, es necesario un tratamiento adecuado de la inflamación y la infección.

El láser consiste en un haz de luz pura que entra en contacto con la melanina del pelo. Se transforma en calor dentro del bulbo y lo elimina por termoabrasión sin afectar a la piel de alrededor. De esta forma, el vello no vuelve a crecer.

Este tratamiento es apto para cualquier edad, aunque se recomienda en personas adultas debido a que aplicarlo en adolescentes, que siguen teniendo cambios hormonales, le resta eficacia. Son edades en las que todavía van a crecer nuevos folículos pilosos.

Con esta depilación obtenemos la eliminación permanente del vello. Las sesiones son indoloras y cómodas. Es un método rápido y eficaz. Y debido a que se logra eliminar los pelos enquistados y las irritaciones, mejora la elasticidad de la piel y su suavidad. Esto se debe, en gran parte, a que el método de depilación láser estimula la creación de colágeno.

La foliculitis y la pseudofoliculitis son procesos inflamatorios e infecciosos de la piel que se producen por el tipo de pelo o por el método de depilación y afeitado. Ambas pueden evitarse y eliminarse con la depilación láser, el método definitivo para acabar con este problema.



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