El injerto capilar se trata de una técnica eficaz, segura y muy recomendable para tratar casos de alopecia o falta de densidad capilar que no se pueden solucionar por otras vías. Sin embargo, aunque este tratamiento ha evolucionado muchísimo en los últimos tiempos, no deja de tratarse de una intervención quirúrgica. Por ello es imprescindible disponer de un óptimo estado de salud antes de someterse a esta técnica.

De esta forma, el paciente podrá sobrellevar de mejor manera la intervención, además de minimizar los riesgos y las posibles complicaciones durante la misma y después, en el postoperatorio. Pero, además de un buen estado de salud, ¿qué otros requisitos se deben reunir para ser el candidato ideal a realizar un injerto capilar?

Requisitos para realizar un injerto capilar

Antes de recurrir a un injerto capilar es necesario reunir ciertos requerimientos para garantizar que la intervención sea un éxito: por un lado, el candidato debe tener estabilizada la caída del cabello; debe también conocer el problema que motiva la calvicie para intentar contrarrestar sus efectos, ya que el injerto capilar debe de ser la última opción. Por otro lado, el éxito del injerto capilar también dependerá de si disponemos de un buen cuero cabelludo y de la calidad del pelo donante; y por último, se requiere también que la zona donante tenga suficiente densidad de cabello para asegurarnos de poder cubrir satisfactoriamente la zona afectada con alopecia.

Otros aspectos a tener en cuenta

La edad es otro de los factores que está directamente relacionada con la pérdida de pelo. En principio, para realizar un injerto capilar cualquier edad es apta. No obstante, los expertos recomiendan hacerlo entre los 30 y los 40 debido a diversas razones. En primer lugar, resulta que a partir de esa franja de edad se puede saber con seguridad qué evolución tendrá la alopecia del paciente. En segundo lugar, ayuda a la distribución de los folículos en las zonas receptoras, debido a que en esa edad ya están bien limitadas las áreas de alopecia.

El sexo también influye en la caída del pelo, pues esta se produce de manera distinta en hombres y mujeres. En el caso de los hombres, estos cuentan con la ventaja de que su calvicie está mucho más controlada y localizada: en general, en los hombres las zonas que suelen ser más propensas a la pérdida de cabello son la frente y la coronilla. En el caso de las mujeres, las zonas afectadas por alopecia suelen ser más difusas. De esta manera, los hombres se convierten en los mejores candidatos para este tipo de tratamientos. No obstante, las mujeres también pueden acceder a un injerto capilar en los casos en los que tengan zonas con alopecia muy localizadas.

Otro de los aspectos que pueden determinar la compatibilidad del paciente con el tratamiento es la falta de estabilidad en la alopecia, pues es esencial para que el cirujano pueda realizar correctamente su trabajo al saber con seguridad las zonas donde realizar el injerto. También tener un cabello demasiado débil puede ser un impedimento para realizar la intervención, y los mejores resultados en el injerto capilar se dan entre aquellos pacientes que disponen de un pelo grueso y con mucha cantidad de melanina. También se da preferencia a los pacientes con pelo rizado, pues este tipo de cabello ofrece una mayor apariencia de densidad en contraposición al cabello liso. De esta forma, resulta evidente señalar que tanto la elasticidad del pelo, como el tipo o el color contribuyen a una mejora en la distribución de los folículos en las zonas receptoras.

Por último, es interesante recordar que el tratamiento del injerto capilar se trata de un técnica segura, eficaz e indolora, pero que tiene que ser realizada por profesionales debidamente cualificados, pues aunque no entraña demasiados riesgos para la salud, una mala práctica puede conllevar complicaciones para el bienestar del paciente.

Por otro lado, consultar con un especialista en injertos capilares es la mejor manera de conseguir el mejor resultado posible. Si por alguna razón no reúnes los requisitos necesarios que hemos ido mencionando para realizar un injerto capilar, existen otras alternativas que pueden ayudarte a recuperar la densidad que tu cabello necesita. Los médicos se encargarán de evaluar tu caso exhaustivamente y proporcionarte la solución que mejor se adapte a tus necesidades.



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