Existen mitos sobre la calvicie que están muy extendidos, pero que solo son eso, mitos. Muchos de ellos nos llevan a actuar de forma incorrecta con nuestro cabello e, incluso, a esperar resultados positivos en lo que al crecimiento del pelo se refiere cuando no existe ninguna base científica.

Mitos sobre la calvicie

1. “Si mi padre es calvo, yo también lo seré”, uno de los mayores mitos sobre la caída del cabello

La calvicie, en muchos de sus casos, se debe a la alopecia androgénica. Una de las causas, pues, puede ser la genética, pero no tiene por qué cumplirse esta afirmación. La calvicie no depende solo del padre, como normalmente tendemos a pensar, sino también de la madre y de sus antecesores. Puede presentarse el caso de que ni el padre ni la madre sufran calvicie, pero los abuelos de la madre sí, y esto afecte al paciente porque se haya presentado en él la alopecia.

La alopecia androgénica, pues, dependerá de los genes que se hayan heredado. Para combatir este tipo de alopecia, existen tratamientos capilares que no solo ayudan a parar la caída del pelo, sino que también reactivan el crecimiento del mismo.

La alopecia tiene solución. Para conseguirla, lo mejor siempre es ponerse en manos de especialistas que realicen un estudio en el que determinen cuál es nuestro problema y cuáles son las posibles soluciones.

2. Lavarse el pelo a diario favorece la calvicie

Es uno de los mitos más extendidos. No obstante, que nos lavemos el pelo a diario no supone que se nos vaya a caer más rápido, que se nos caiga más cantidad o que favorezca la calvicie.

Por el contrario, nuestro cuero cabelludo debe estar limpio y eso lo conseguiremos con el lavado cuando notemos el pelo sucio. Si nos lavamos el pelo todos los días, lo único que conseguiremos es que esté limpio, pero no que se nos caiga más.

En el caso de que suceda, el motivo no sería lavarlo a diario, sino otra causa externa, como el champú que utilizamos. Es conveniente usar un champú adecuado para nuestro cuero cabelludo y sus necesidades, así evitaremos que el pelo se estropee.

Siempre que notemos una caída inusual y continuada de nuestro cabello, debemos ponernos en contacto con un especialista para determinar a qué se debe esta pérdida de pelo y ponerle remedio cuanto antes.

3. Cortarse mucho el pelo o rapárselo favorece su crecimiento

Cuando cortamos nuestro pelo, podemos notar que está más fuerte en las puntas o que es más grueso de tamaño, y eso es cierto, ya que el pelo es más grueso en su origen que en las puntas. Cuanto más viejo es el pelo, más débil será y menos grueso.

Es por este motivo que al cortarlo o raparlo lo notaremos más fuerte, pero en ningún momento debemos pensar que favorece que el cabello crezca o que se trata de una manera de luchar contra la alopecia.

4. Usar algunos productos hace que se nos caiga el pelo… Una verdad a medias

Pensar que el uso de gorros, gorras o complementos para la cabeza hace que se nos caiga más el pelo o que se caigan mechones de algunas zonas es solo un falso mito, al menos en parte.

Este mito suele basarse en la idea de que los gorros perjudican nuestros folículos pilosos, pero lo cierto es que a estos les llega todo lo necesario a través de la sangre. Por ello, cualquier gorro que permita transpirar nuestro cuero cabelludo no afectará en absoluto a la salud de nuestro cabello. Es más, utilizar prendas que tapen la cabeza ayuda a protegernos de los rayos perjudiciales del sol, y eso es beneficioso para nuestro cabello.

El uso del secador, en cambio, sí puede tener incidencia en la salud de nuestro pelo. Su empleo continuado puede provocar su rotura, ya que el aire muy caliente hace que las puntas se abran y los cabellos se debiliten. Para evitarlo, deberemos evitar colocar el cañón muy cerca del cuero cabelludo y en una única parte del pelo. Así, secador y caída del pelo no tendrán por qué ir unidos.

Algo parecido ocurre con los productos que adquirimos para tratar el cabello, como la gomina, la laca o la espuma. Muchas personas si la laca es mala para el pelo, así como otros productos capilares. Su uso abusivo puede tener consecuencias negativas para la salud de nuestra melena.

Por suerte, existen los champús y demás productos para el cabello están fabricados con componentes que permitan su uso y que favorezcan la belleza del pelo, y no al contrario. Lo que sí es importante es que utilicemos los productos adecuados, indicados para nuestra frecuencia de uso, y que no abusemos de su empleo.

Un problema con solución

Cuando notamos la caída del pelo o una caída fuera de lo normal, debemos acudir al especialista para descubrir cuáles son las posibles soluciones capilares y el tratamiento adecuado a nuestro caso.

Si deseamos someternos a un tratamiento, en primer lugar se nos realizará una valoración personalizada para poder darnos la solución más adecuada a nuestro problema de caída y poder detenerla. Uno de los tratamientos más avanzados, aunque aún en fase experimental, es la cura de la calvicie con células madre, la llamada terapia celular.

Este tratamiento se basaría en frenar la pérdida de los cabellos gracias a la obtención de células madre: esto no solo pararía la caída del pelo, sino que, además, el pelo crecerá más fuerte porque se revigorizaría el folículo piloso.

Pensar que no existe remedio para la alopecia es también un mito a derribar. Actualmente existe una gran variedad de posibilidades específicas para cada caso de calvicie, según las particularidades de cada caso.

Tratamientos como, por ejemplo, la ozonoterapia, el regenerador de diatermia, el laser Luce, la alta frecuencia… son algunas de las posibilidades que pueden resolver nuestra caída del cabello. También los injertos, con un diagnóstico previo y la valoración y ejecución de personal médico es una forma segura y efectiva de hacer frente a la alopecia.



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