Cuando se habla sobre injerto capilar en hombres y mujeres, lo primero que tenemos que entender es en qué consiste. De igual modo, es muy importante conocer cuáles son las diferencias de este procedimiento dependiendo de si se realiza en unos u otros.

¿En qué consiste el injerto capilar?

El injerto capilar, también conocido como microtransplante folicular, consiste en trasplantar el cabello desde una zona donante sana hasta una zona receptora dañada. Se trata de una microcirugía llevada a cabo por un especialista y con la cual, a través de una pequeña incisión se obtienen secciones del cuero cabelludo que abarcan unidades foliculares de uno a varios cabellos.

Estas unidades foliculares están constituidas por un folículo, una papila dérmica, grasa subcutánea y una glándula, y se insertan en el área receptora, previamente anestesiada, siguiendo un patrón estético determinado para que la evolución del nuevo cabello sea adecuada.

El injerto capilar en hombres y mujeres

Según las estadísticas, el 90% de los hombres mayores de veintiún años sufrirá pérdida de cabello a lo largo de su vida. Por suerte, la alopecia en hombres está bastante aceptada. Estamos acostumbrados a verla, convivimos con ella, incluso hay personas a las que les resulta muy atractivo un hombre calvo. Esto facilita mucho el proceso, pero no significa que todos los hombres estén felices con esa pérdida o que acepten vivir con ella.

Si hablamos de pérdida de cabello en el hombre, debemos explicar qué es la alopecia androgénica masculina. Se ha comprobado que está causada por un cambio hormonal, a lo que se une una predisposición genética que marcará la intensidad de dicho cambio.El problema surge cuando la testosterona, que es la encargada, entre otras cosas, de desarrollar el vello en los hombres, es suplantada por otra hormona denominada dihidrotestosterona (DHT).

A partir de la adolescencia, los niveles de DHT aumentan, y esto hace que el desarrollo del cabello disminuya, dando lugar finalmente a la pérdida del mismo. Dicha alopecia está presente en la mayoría de las calvicies a nivel mundial y su desarrollo es gradual. Provoca, alrededor de los veinte años, pérdida de cabello en las zonas laterales de la frente, dando lugar posteriormente a las entradas.

Más adelante, hacia los treinta años, el pelo de la zona de la coronilla puede empezar a perder grosor, para más tarde terminar cayendo, lo que provocaría lo que denominamos una calvicie. El punto crítico llega entre los treinta y los cuarenta años, cuando esas pérdidas se hacen más notables.

En este punto pueden suceder varias cosas. Que la pérdida de cabello se ralentice, que esta se detenga, o que siga progresando. Si sigue progresando, dará lugar a una grave pérdida de cabello, que normalmente respeta la zona de los laterales y la nuca. Esto es muy importante, ya que estas zonas sanas nos van a servir como áreas donantes para llevar a cabo el injerto capilar.

Pero, ¿qué sucede en el caso de las mujeres? Aunque la pérdida de cabellos en mujeres es mucho menos frecuente -afecta a una de cada tres mujeres de alrededor de cuarenta años-, las consecuencias son mucho más dramáticas.

Por qué se cae el pelo en las mujeres

La alopecia en mujeres no está tan aceptada como la alopecia en hombres. Esto resulta en una afectación grave de la salud emocional de muchas de ellas. La pérdida del cabello no solo disminuye la calidad de vida de las mujeres que la sufren, reduciendo su autoestima y su confianza, sino que incluso puede llegar a causar enfermedades tales como la depresión.

Al igual que sucedía en el caso de los hombres, una de las causas principales de pérdida de cabello en las mujeres es la alopecia androgénica. La gran diferencia entre ambas alopecias, es que en el caso de las mujeres la pérdida de cabello mantiene un patrón difuso. Esto quiere decir que todos los folículos pilosos se ven afectados, de frontal a coronilla, disminuyendo de tamaño y empeorando la producción de vello.

Este detalle es muy importante a la hora del tratamiento, ya que al contrario que pasaba en el caso de los hombres, que existe generalmente una área donante sana, aquí todas las áreas están dañadas.

Por ello, es muy importante estudiar cada caso en particular, ya que, según los últimos estudios, existe un porcentaje de mujeres que son buenas candidatas para el uso de este tipo de tratamiento. Entre ellas, encontraríamos casos en los que el patrón de caída es masculino, en los que la pérdida de cabello se debe a accidentes o traumas, alopecias por tracción, etc.

Las grandes ventajas del injerto capilar es que se trata de una cirugía menor, en la cual no puede existir rechazo, ya que el donante y el receptor es la misma persona, no se requiere hospitalización y los resultados son para toda la vida.

La realidad es que el injerto capilar constituye una gran opción para el 90% de los hombres y, aunque en las mujeres es complicado en casos de alopecia androgénica, en el resto de casos se están obteniendo grandes resultados.



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