Aunque la historia de la depilación láser es más o menos reciente, su origen se remonta al Antiguo Egipto. Y es que algunos hallazgos de útiles para eliminar el vello corporal apuntan a que era una práctica extendida ya en esta civilización milenaria.

¿Al ser humano le ha importado siempre su apariencia? Desde las luchas de poder en las comunidades cavernarias, en las que un cuerpo fuerte era sinónimo de liderazgo, hasta tiempos más modernos en los que las clases altas hacían por diferenciarse en gusto y moda, la respuesta parece ser que sí.

Precisamente, en este último caso, el de los sectores nobles de la sociedad, ha sido un imperativo histórico el mostrar siempre la posición social y la riqueza. Y así funcionó la depilación, como un elemento distintivo de sofisticación y elegancia.

Hoy en día, la tecnología ha democratizado esta práctica y es posible contratar un tratamiento de depilación permanente llevado a cabo por médicos, desde precios muy competitivos. Pero ¿cómo hemos avanzado hasta aquí?

Los duros comienzos en la historia del láser

La primera vez que se experimentó en depilación láser se dio en los años 60 del siglo XX. Concebido de forma novedosa para la destrucción de los folículos pilosos en humanos, fue obra de Theodore H. Maiman.

Como cabe esperar, al método le faltaría aún mucho para perfeccionarse, ya que no eran infrecuentes las quemaduras y las heridas en la piel. Además, debido a su baja potencia, los resultados de las primeras sesiones de depilación láser eran parte de un proceso lento y tedioso en el que solo podían eliminarse unos pocos folículos en cada ocasión.

Alejandrita, casi 50 años de una piel perfecta

No sería hasta la década siguiente cuando aparecería un nombre muy habitual hoy en día: la depilación láser Alejandrita, que nació a principios de los años 70 de una manera mucho más segura y efectiva que sus antecesores.

Además, fue el precursor de los distintos tipos de láser que conocemos hoy en día y con los que empezaba a experimentarse entonces: la depilación láser de diodo o la luz pulsada datan también de estas décadas.

El uso del láser empezó a extenderse tanto que se hizo necesario establecer una clasificación de tipos de piel para discriminar cuál se ajustaba a la dermis de cada persona. Esta escala fue desarrollada por el dermatólogo Thomas Fitzpatrick en 1975 y recoge los diferentes colores de piel, vello y ojos que existen en nuestra especie.

La depilación láser, hoy en día

Ya conoces la historia de la depilación láser, pero ¿qué ocurre en el siglo XXI? El láser, a día de hoy, es una práctica muy extendida que ha desbancado a métodos de depilación de índole más tradicional, como la cera o la cuchilla.

La comodidad, la mejora de los equipos, un mayor conocimiento y la democratización de costes hace de la depilación láser una opción fácil, rápida y con resultados espectaculares.

No obstante, sigue siendo un procedimiento que afecta a nuestro órgano más extenso: la piel. Es por ello que siempre es garantía de éxito y tranquilidad ponerse en las manos de expertos cualificados con la formación necesaria.

En Corporación Capilar, tu tratamiento de depilación láser será con profesionales médicos que resolverán tus dudas y vigilarán que tu piel esté en el mejor y más perfecto estado.



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