Uno de los principales problemas por los que la gente acude a clínicas capilares es la frente grande o ancha. Esta puede ser debida a la falta de pelo en esta zona, representando un inconveniente que puede afectar incluso a nuestra autoestima cuando la padecemos.

Para disimular la frente ancha, tenemos a nuestra disposición diferentes alternativas, entre las que destaca la técnica FUE, que consiste en un trasplante de pelo muy avanzado utilizado para tratar casos de alopecia tanto en hombres como en mujeres.

¿Cómo disimular la frente grande o ancha con la técnica FUE

Una de las zonas de la cabeza que más pueden sufrir las consecuencias de la alopecia es la frente. La ausencia de pelo en esta parte provoca la imagen de una frente grande, por lo que es muy común decidir adelantar la línea capilar para acabar con el problema.

Para lograrlo, podemos someternos a un injerto capilar en la línea frontal del rostro con la técnica FUE, la cual permite bajar y ampliar la línea de nacimiento del cabello cuando está demasiado retraída.

Las causas de la falta de pelo son muy diversas, ya que puede depender de factores genéticos, de la caída natural del cabello o incluso de haber sufrido una cirugía previa, como puede ser la que se lleva a cabo en un levantamiento de cejas.

Sin embargo, gracias a los injertos de la técnica FUE es posible cambiar la forma y la situación de la línea capilar en la frente. Incluso, puede modificarse haciéndola más oval o redondeada. Esto es así gracias al relleno en diferentes partes de la frente, como son las zonas supratemporales laterales. Los resultados son totalmente naturales y se trata de un procedimiento rápido y sencillo a la par que efectivo y seguro.

Técnica FUE: ¿en qué consiste?

En las zonas en las que sufrimos la alopecia y que requieren ser cubiertas se realiza un injerto capilar Follicular Unit Extraction (FUE). Es una técnica que se basa en el trasplante de unidades foliculares de la zona donante a la zona receptora.

Uno de los beneficios de esta técnica que permite extraer folículos individualmente es que reduce drásticamente el tiempo necesario que debe transcurrir para nuestra recuperación cuando nos sometemos a un trasplante de cabello. Asimismo, de la mano de este método no nos quedará ninguna cicatriz visible.

La consecuencia es que esta técnica posibilita llevar el cabello tanto corto como largo. A su vez, es un procedimiento mínimamente invasivo tras el cual nos recuperaremos rápidamente y que tiene una escasa tasa de complicaciones.

Para su realización, la zona donante, es decir, la parte de la que se extrae el folículo, debe ser rasurada. En cuanto al dolor, no sentiremos ninguna molestia durante la intervención, ya que se lleva a cabo con anestesia local.

En el ámbito de esta técnica existen dos procedimientos a través de los cuales puede abordarse la implantación:

  • Manual. En la zona receptora del cabello se realizan unas incisiones previas para crear un microcanal y se ejecuta el injerto, folículo a folículo, con unas pinzas de implantación.
  • DHI. En esta técnica se realizan de forma simultánea la creación del microcanal y la implantación del folículo. Se utiliza un instrumento llamado implanter, que es una aguja hueca que se encuentra conectada a un cilindro y a un sistema de empuje.

Las unidades foliculares pueden albergar entre 1 y 4 cabellos o más, y una vez implantados los folículos estos crecerán con total normalidad, reportando un aspecto muy natural.

También existe la técnica conocida como FUSS que se diferencia en varios aspectos como la retirada del cabello, por lo que si estamos interesados en someternos a una cirugía de injerto de pelo deberemos consultar a un profesional para saber cuál es la opción más adecuada en cada caso.

Pasos de la técnica

  1.  Afeitado. Para poder manipular los folículos es necesario que los pelos midan un milímetro de largo, siendo preciso que llevemos rasuradas las zonas donantes para ejecutar este tratamiento.
  2.  Marcar las zonas receptoras. Es importante establecer las zonas que se quieran cubrir con el pelo, ya que de esta manera podrán rellenarse con las unidades foliculares extraídas de la zona donante. Así mismo, debe tenerse en cuenta la cantidad de folículos que van a extraerse, puesto que si se excede esa cantidad, se corre el riesgo de dejar despobladas las zonas donantes.
  3.  Anestesia local. Se procederá a anestesiar las zonas que estén implicadas en el proceso para que el trasplante capilar no acarree ningún dolor.
  4.  Injerto capilar. Consiste en extraer las unidades foliculares donantes para injertarlas en las zonas receptoras despobladas.

En definitiva, si nos sentimos inseguros o insatisfechos con nuestro aspecto debido a que tenemos la frente grande o ancha, la técnica FUE puede ser una solución eficaz y rápida para que logremos acabar con el problema.



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