Parte de la población masculina y femenina se preocupa por dar una buena imagen. La depilación láser, tratamientos para prevenir o solucionar la grasa o la caspa del cuero cabelludo o el injerto capilar son cada vez más frecuentes. La clínica médico-estética soluciona todos estos problemas para que te veas mejor y sobre todo te sientas como nunca.

Tras el trasplante capilar, el cuidado del pelo injertado debe ser minucioso. Un mal cuidado después de la operación podría reducir los resultados logrados. Siguiendo los consejos del cirujano, el efecto de la técnica FUSS te dejará impresionado.

Con este método lograrás una apariencia natural sin dolor. Una vez terminada esta cirugía, podrás ir a casa sin ningún problema siguiendo los cuidados específicos para curar bien la cicatriz. Una vez terminada la técnica FUSS, tan solo tendrás que llevar un vendaje las primeras 48 horas.

Si tienes cualquier duda al leer sobre los siguientes cuidados, consulta a tu especialista en todo momento, ya que hay diversos tratamientos para erradicar la alopecia como la bioestimulación o el láser capilar. Además, hay otros métodos más primerizos como el empleo de plasma rico en plaquetas o las células madre, previniendo así la pérdida de pelo.

Dos técnicas de trasplante capilar y su cuidado

La técnica FUSS, nombrada anteriormente, consiste en realizar un injerto de un donante al paciente mediante una extracción de piel. Este método crea una cicatriz que hay que cuidar y a la que hay que prestar atención durante los primeros meses. Su cuidado es sencillo, simplemente hay que limpiar la herida con agua y jabón o alguna crema cicatrizante recetada por el especialista. Para garantizar que esta limpieza sea correcta y no provoque infecciones, hay que conseguir que la cicatriz no tenga costras, pelos o cualquier resto de suciedad.

Por lo tanto, el principal cuidado del pelo injertado es un lavado con agua y jabón cada 24 horas. Posteriormente se aplicará una solución antiséptica con una gasa en la zona afectada suavemente.  Una vez pasados los primeros cuatro días, se puede empezar a utilizar un espray regenerador tres veces al día durante un mes.

Al contrario que esta técnica, con el método FUE la cicatriz no se podrá mojar durante los primeros tres días, pero sí que se debe aplicar cada tres o cuatro horas un suero en espray. Esta táctica consiste en sacar los folículos de uno a uno, por esta razón el cabello injertado es muy delicado. Trascurrido este tiempo, el paciente ya puede lavarse el cabello como en el método FUSS (con agua y jabón o con la crema recetada por el médico cada 24 horas). Evita tocar y sobre todo frotar o rascar la zona, ya que esto puede provocar que el implante se caiga.

Recomendaciones en la siguientes semanas

Las costras creadas por la cicatrización se irán cayendo progresivamente tras los lavados, y no deben tocarse. Si estas costras (pasadas las dos semanas) aún persisten, se deberá frotar con las yemas de los dedos para que vayan soltándose con un ligero masaje.

No hay que alarmarse si el pelo injertado se cae, ya que es una reacción del traumatismo causado durante la intervención. El pelo volverá a crecer con normalidad, pero si al mes aún no se ha caído el cabello injertado, se recomienda retirarlos, ya que podría causar inflamaciones.

Otros cuidados capilares

Evita un chorro de agua intenso. Utiliza una presión mínima para poder lavar la zona sin frotar y aclara con suavidad.

– Utiliza secadores con aire frio y baja intensidad. No utilices toallas para secar el cabello, ya que esto podría dañar la cicatriz.

– La cabeza no se debe sumergir en el mar o en piscinas durante los primeros 15 días.

– Evita a toda costa tomar el sol. El cabello deberá estar a la sombra, y en ningún caso utilizarás gorras o sombreros.

– Se prohíbe totalmente broncearse con rayos UVA en cabinas.

Evita sudar. Es recomendable evitar los ambientes calurosos, ya que esto podría ensuciar y humedecer demasiado el cuero cabelludo.

No ingieras alcohol ni consumas tabaco; ambos afectan a la buena cicatrización, haciendo más difícil la curación de la zona operada.

– Evita cualquier medicamento que en sus componentes tenga ácido acetil-salicílico, ya que podría causar hemorragias.

– A la hora de dormir es recomendable tomar una posición con la cabeza erguida para evitar complicaciones.

Cambios del look tras el trasplante capilar

El cambio de look tan esperado podrás realizarlo pasados los dos meses. Antes de este periodo de tiempo, es recomendable no utilizar ningún producto químico como ceras, lacas u otros fijadores. Una vez la herida esté completamente curada, ya podrás seguir la rutina de siempre y probar nuevos peinados. Aun así, elige siempre que puedas productos fijadores naturales que podrás encontrar en tiendas especializadas.

Con estos consejos puedes conseguir el pelo de siempre tras el trasplante capilar con un simple cuidado del pelo injertado. Es un método fiable, ya que no existe rechazo del implante al ser compatibles el donante y el paciente. El pelo injertado será la solución definitiva a la alopecia.



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