El injerto de pelo es una cirugía ambulatoria porque el posoperatorio es muy sencillo. Dormir después de un injerto de pelo puede ser, para muchas personas, un problema. Sin embargo, lo único que hay que tener en cuenta después de un injerto capilar es un especial cuidado de la zona para que todo el proceso posterior evolucione de forma favorable.

Para ello, te exponemos, a continuación, recomendaciones y consejos para dicho cuidado y, en especial, para poder descansar sin molestias ni consecuencias que dañen el tratamiento.

Cuidados post injerto capilar

De forma genérica, se recomienda que, en los ocho primeros días el paciente no toque ni friccione la zona afectada; es la fase en la que el cuero cabelludo es más frágil y, por lo tanto, existe un riesgo muy elevado de desprendimiento. A la vez, ser constante con la medicación recetada, hidratar la zona y protegerla del sol con gorras o sombreros, son también consejos útiles para cuidar la zona después del injerto capilar.

Recomendaciones para el primer día después del trasplante

Generalmente, los pacientes, el primer día después del injerto, no tienen prácticamente molestias y ya pueden empezar a ver resultados en cada unidad folicular que se ha injertado. No obstante, algunas personas se notan la frente hinchada y, a veces, los ojos y mejillas debido a la anestesia. A la hora de dormir, te recomendamos hacerlo boca arriba, a fin de no dañar los folículos. También te aconsejamos colocar un empapador en la almohada para reclinar el cuerpo.

Recomendaciones para el segundo y tercer día después del trasplante

Igual que el primer día, es aconsejable dormir boca arriba e incorporado. También se puede aplicar suero fisiológico, agua termal o de mar, con el fin de hidratar la zona receptora y lavarla con jabón. El paciente podrá observar que la zona cicatriza rápidamente y, por ello, no habrá que realizar curas excesivas.

Recomendaciones para el cuarto día después del trasplante

El cuarto día es especialmente importante, ya que te podrás lavar el pelo de forma suave. En esta fase aún es pronto para poder friccionar la zona, ya que apenas han aparecido las costras de cada unidad del folículo. El proceso natural implica que estas se desprendan por sí solas; por lo tanto, a la hora de dormir es importante vigilar el hecho de que ni la funda de la almohada ni las sábanas friccionen en exceso el cuero cabelludo.

Recomendaciones a partir del día diez después del trasplante

Pasados los diez primeros días, se considera que cada unidad de folículo ya está bien sellada, implantada y segura. Como paciente, ya puedes realizar vida normal; con la excepción de evitar ponerte casco o nadar en el mar o en la piscina. Sin embargo, actividades cotidianas como lavarse el pelo ya no suponen ningún problema.

Así pues, a la hora de dormir, puedes hacerlo con normalidad, siempre y cuando no tengas síntomas o efectos secundarios que indiquen algún tipo de alteración en el proceso. Por ejemplo, algunos pacientes sufren de picores en el cuello debido a la cicatrización de la piel. Otros padecen de alteraciones de la sensibilidad, pero raras veces se da el caso.

Recomendaciones a partir de la tercera-cuarta semana (día treinta) después del trasplante

Una vez transcurridos los treinta primeros días se produce la caída del pelo que se ha trasplantado, no del folículo piloso. Esto supone la entrada a la fase de reposo, también llamada fase de desierto. En esta nueva fase, la zona afectada ya no necesita ningún tipo de cuidado especial. Sin embargo, es importante protegerla siempre del sol y de cualquier factor que pueda ser dañino o perjudicial para que el pelo crezca de nuevo.

Recomendaciones a partir del tercer-cuarto mes después del trasplante

Los primeros resultados se empiezan a ver a partir del tercer mes después del injerto capilar. Esto demuestra que es un proceso lento y progresivo; pero que si has seguido todas las instrucciones y recomendaciones anteriormente mencionadas, al final, da sus frutos.

El aspecto del pelo suele ser muy fino y poco denso al principio, pero con el paso de los meses se vuelve más grueso y denso. A partir del cuarto mes se considera que ya no hay riesgo de caída ni pérdida de pelo, pero aun así es importante mantener la higiene y los buenos hábitos. Esto implica que, a la hora de dormir, sigas usando sábanas o almohadas que no provoquen fricción ni encrespamiento, pues el hecho de tener que desenredarlo puede poner en riesgo todo el tratamiento y la fijación de las unidades foliculares.

Finalmente, debes tener en cuenta que los cuidados y la forma de dormir después de un injerto de pelo variarán en función de la técnica utilizada. Si bien es cierto que ninguna de las dos principales, FUSS o FUE, requieren de grandes cuidados, el método FUSS puede ser más agresivo y, por tanto, necesitar más atención.



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