El tratamiento del hirsutismo está cobrando cada vez más popularidad, debido al número de personas, en especial mujeres, que quieren poner fin a este exceso de vello corporal.

Hirsutismo en mujeres: ¿qué es el hirsutismo?

El hirsutismo es una afección provocada por el crecimiento anormal de un exceso de vello en la cara y otras partes del cuerpo. El rostro constituye, por ser la referencia en la que se fijan habitualmente nuestros interlocutores, una zona especialmente sensible para este trastorno, ya que es la más visible y relevante en nuestro día a día.

Por eso, es normal que dicho trastorno afecte psicológicamente más a las mujeres que a los hombres. El exceso de vello en la mujer es considerado como un rasgo eminentemente masculino, por lo que no debemos extrañarnos de que genere complejos con la imagen que se proyecta.

La importancia de realizar un diagnóstico correcto acerca de este exceso de vello corporal

Cuando hablamos de hirsutismo, lo hacemos de los conocidos como pelos de un grosor mayor que la capa de vello fino y apenas apreciable que es habitual. Esta circunstancia distingue al hirsutismo de la hipertricosis, una afección caracterizada también por el crecimiento inusualmente excesivo del pelo, pero con unos cabellos de mayor finura y claridad.

Ambos casos son trastornos que pueden propiciar un desarrollo desproporcionado del pelo y vello que tenemos, lo que resulta antiestético. Aparte, este problema puede venir acompañado de otros inconvenientes para la salud. Tengamos en cuenta que el hirsutismo puede revelarse como la manifestación externa de un problema de salud de mayor gravedad.

Por consiguiente, si tenemos hirsutismo, siempre es conveniente que acudamos a una clínica profesional y especializada en vello. Allí, nos realizarán un análisis del historial de enfermedades y de nuestras condiciones actuales. De este modo, podrá dilucidarse si el hirsutismo se ha debido a la generación de alteraciones hormonales u otras razones.

Sin duda, esta circunstancia resultará clave para decantarnos por uno u otro tratamiento. En este sentido, merece la pena conocer qué motivos están detrás de los cuadros de hirsutismo.

El hirsutismo y sus causas: la relevancia de los cambios hormonales

En primer lugar, el hirsutismo más común y de una mayor virulencia es el que está relacionado con las alteraciones hormonales. Se produce una gran cantidad de testosterona, la hormona androgénica. Se trata de una liberación inusual de hormonas masculinas, un hiperandrogenismo, en el cuerpo de la mujer.

Por ello, el crecimiento del pelo vinculado a ellas se va a constatar en las zonas en las que suele aparecer en el cuerpo masculino: partes concretas de la cara, glúteos, ingles, abdomen, pechos, etc.

Además, estos desequilibrios hormonales no presentan el hirsutismo como un síntoma aislado. Esta afección suele venir acompañada de acné o una voz más grave. Así que, cuando los ovarios generan excesiva testosterona, los cambios en el cuerpo de la mujer no suelen ser bien asimilados. Tenderán a asemejar algunos de sus rasgos a los de los hombres, lo que, en base a las tendencias estéticas actuales, no resulta atractivo.

Otras causas que concurren en las personas con mucho vello corporal

Los desequilibrios hormonales son las principales inferencias que permiten diagnosticar un cuadro de hirsutismo. Sin embargo, no son los únicos motivos que están detrás de este trastorno físico. Entre las causas que provocan el hirsutismo, destacamos las siguientes:

  • El síndrome de Cushing: una afección ocasionada por la secreción desproporcionada de cortisol, es decir, la hormona asociada al estrés. Se trata de otra clase de descompensación fisiológica.
  • Ciertos medicamentos pueden ocasionar el efecto secundario del hirsutismo. Entre ellos, sobresalen los que tratan de estimular el crecimiento del cabello y otros que contienen hormonas, como la testosterona. También generan estos inconvenientes los anabolizantes, unos productos que favorecen un rápido desarrollo de la musculatura.
  • La herencia genética también influye. Por lo que, si nuestros padres han padecido el hirsutismo, nosotros contamos con mayores posibilidades que otros individuos de sufrirlo.
  • El Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP), por su parte, supone un problema de mayor gravedad que los anteriores. Además de estar relacionado con los cambios hormonales imprevistos, puede ocasionar anovulación, quistes e incluso la imposibilidad de quedarse embarazada. Sin lugar a dudas, estos cuadros médicos requieren una intervención especial de los facultativos.
  • Los embarazos, por los cambios metabólicos que producen, también pueden venir acompañados de hirsutismo. Recordemos que otros episodios que alteran las funciones normales de nuestro cuerpo, como el sobrepeso excesivo de un supuesto de obesidad o casos de estrés graves, pueden desestabilizarlas y favorecer la incidencia del hirsutismo.
  • Por último, no olvidemos la relevancia de algunas casuísticas de una mayor complejidad y menor prevalencia. Subrayamos, en este aspecto, los tumores secretores de andrógenos, la hiperplasia suprarrenal congénita, la hiperprolactinemia, el hipertoroidismo y la acromegalia.

Tratamiento del hirsutismo

En cierto modo, los modos que se emplean como tratamiento del hirsutismo no resultan muy diferentes a los habituales para depilar el vello normal. No obstante, en la línea de diagnosticar correctamente el hirsutismo, hemos de tener en cuenta que las causas que antes enunciamos no requerirán los mismos tratamientos.

Coincidirán en la realización de las depilaciones, pero, para que caigan los pelos sobrantes y no vuelvan a salir, serán necesarias otras atenciones médicas. En especial, en los casos que impliquen tratamientos para equilibrar las proporciones de hormonas en el organismo.

Recordemos que en otros su incidencia tiene que ver con no haber llevado un plan de vida saludable. Por lo tanto, para evitar estos cuadros típicos -como el estrés y la obesidad-, va a resultar fundamental combinar una dieta completa y equilibrada (con una composición compensada de todos los nutrientes oportunos) y la realización moderada de ejercicio físico.

Si no se contienen las causas del hirsutismo, los diversos métodos de extracción dejarán de tener efectividad a largo plazo.

La depilación láser para el hirsutismo

La depilación láser es el método más eficaz para el tratamiento del hirsutismo.

Se trata de un método, por otra parte, que para funcionar correctamente, debe ser combinado con los tratamientos que combaten cada tipo de hirsutismo. De hecho, resulta especialmente útil para eliminar el pelo asociado a esta afección. Su grosor absorbe con una mayor facilidad y eficacia la energía proyectada por el láser.

El exceso de vello en hombres también ha comenzado a ser objeto de la depilación láser, dado que este sector de la población cada vez se muestra más concienciado acerca de su imagen. En cuanto a la técnica en sí, consiste en destruir el folículo piloso que está creciendo mediante la fotodepilación. Una de las grandes ventajas es que la aplicación del láser no tiene efectos secundarios y resulta indolora.

Los resultados, por su parte, son muy apreciados, puesto que conseguimos una reducción del vello de entre el 80 y 100% tanto de la densidad como de la calidad del pelo que no deseemos. Además, esta técnica, realizada con una aparatología sofisticada, posibilita llegar a zonas muy precisas, como las del rostro. En este sentido, permite eliminar los pelos de la barbilla, las comisuras, los pómulos, etc.

¿Con cuántas sesiones de depilación láser se elimina el vello?

El número de sesiones y el espacio entre ellas depende enteramente de la tipología de pelo que tengamos; por eso, es importante que a la hora de realizarnos un tratamiento de depilación láser, nos pongamos en manos de profesionales.

En definitiva, el hirsutismo constituye un problema estético que, para ser corregido, requiere un diagnóstico certero. El tratamiento del hirsutismo mediante la depilación láser requiere, además, de un personal formado y con la preparación necesaria.



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