La alopecia es una enfermedad capilar que no solo afecta a los hombres, sino también a las mujeres. Con una aceptación social mucho menor, podemos distinguir varios tipos de alopecia femenina, todos ellos tratables.

Qué es la alopecia femenina

La alopecia femenina consiste en una pérdida del cabello, tal y como les sucede a los hombres. El patrón que sigue la caída es distinto al de ellos, y también nos permite conocer las causas que han originado el problema. Además de los síntomas, el período de tiempo es otro factor indicativo.

Aunque la calvicie en el hombre puede repercutir también de forma negativa en la autoestima, resulta particularmente incómodo para las mujeres. Debido a la presión social por mantener una estética adecuada a los patrones establecidos, la alopecia femenina genera inseguridad.

Las causas que originan la aparición de la alopecia femenina pueden ser muy diversas. La edad media a la que pueden comenzar a surgir los problemas de cabello es alrededor de los 16 años. Pero también sobre los 45-50 años. Esta es la época en la que se producen los cambios en el cuerpo debido a las hormonas. Sin embargo, la caída del cabello puede aparecer en cualquier momento a lo largo de la vida.

Cuáles son las causas de la alopecia femenina

La alopecia femenina puede producirse por diversos motivos. El personal médico especializado será el encargado de realizar un examen del cuero cabelludo. A partir de ahí, podrá establecerse un diagnóstico adecuado y un posterior tratamiento que solucione el problema. A continuación, conoceremos la principales causas que pueden provocar alopecia femenina.

Deficiencias alimentarias

Como bien dice el dicho: “somos los que comemos”. Una dieta en la que faltan nutrientes o poco equilibrada puede desembocar, a medio y largo plazo, en diversas enfermedades y patologías. Determinadas vitaminas, el hierro o el zinc, son fundamentales para una buena salud del cabello.

Estrés y ansiedad

Las emociones repercuten de forma directa en el estado de nuestro cabello, originando la pérdida del mismo. Situaciones traumáticas, el estrés continuado y los estados depresivos o de ansiedad aumentan la producción de las hormonas masculinas. Esto se traduce en un debilitamiento de los folículos. Entonces aparece la alopecia femenina.

Problemas hormonales

Los folículos capilares se nutren de estrógenos, es decir, hormonas femeninas. Los desequilibrios en estas provocan que las hormonas masculinas dañen el cuero cabelludo. En algunas etapas de la vida, como la adolescencia o la menopausia, es más probable que aparezca la alopecia femenina. También hay que tener en cuenta que después del parto se produce una renovación del cabello. Y es que durante el embarazo se bloquea su pérdida.

Uso de medicamentos

Las pastillas anticonceptivas producen alteraciones hormonales como las que ya hemos indicado. ¿Qué otros medicamentos nos pueden causar este problema? Los antiinflamatorios, antidepresivos o anticoagulantes. También tratamientos como la quimioterapia repercuten negativamente en la salud del cabello. Asimismo, los productos químicos como los tintes y decoloraciones, o el uso de secadores, pueden producir alopecia femenina.

Tipos de alopecia femenina

Podemos distinguir tres tipos de alopecia femenina. Cada uno de ellos se manifiesta de forma diferente, por lo que un profesional puede determinar con facilidad de qué problema se trata. Consultar con un experto es fundamental para un correcto diagnóstico y un tratamiento adecuado.

Alopecia androgénica

Este tipo de alopecia femenina es la más común. Los síntomas son el adelgazamiento del cabello, una pérdida de volumen y zonas claras en la parte superior de la cabeza. La parte frontal, es decir, la del flequillo, suele mantenerse intacta, mientras que en el resto del cuero cabelludo se observan franjas delgadas de cabello que no cubren toda la cabeza.

La alopacia androgénica se debe a problemas hormonales que, al debilitar los folículos pilosos, producen menos pelo. Otras causas son la mala alimentación o el estrés, aunque se considera que podría existir también un factor genético. Al disminuir la producción, el cabello que se cae no se renueva con rapidez, dando lugar a pequeñas zonas sin pelo. Con el tiempo, si no se trata, podemos llegar a hablar de calvicie.

Alopecia areata

La alopecia areata afecta al cuero cabelludo en zonas localizadas o parches. El avance de la enfermedad puede producirse en un intervalo muy corto de tiempo o bien después de varios meses. La caída del cabello en este tipo de alopecia femenina es muy lenta.

Se produce una inflamación de los folículos que impide el suministro de nutrientes. De este modo, el pelo se expulsa y no se renueva. Los motivos por los que aparece la alopecia areata no están claros. Sin embargo, como en los demás tipos, el estrés, las alergias o infecciones o factores medioambientales pueden influir.

Alopecia difusa

La alopecia difusa consiste en un aumento muy rápido de la caída del cabello durante su ciclo de crecimiento. Esto se traduce en un aumento del efluvio telógeno, es decir, el pelo muerto comienza a caer a gran velocidad, mientras el pelo nuevo que comienza a crecer mantiene su ritmo normal.

Al observar el cuero cabelludo, se aprecia que alrededor del 20% del cabello está en esta fase de efluvio telógeno. Esta alopecia femenina tiene carácter temporal y no presenta consecuencias mayores. El problema aparece cuando se combina con los otros tipos de alopecia, ya que el pelo caerá rápidamente y no volverá a crecer. Las causas pueden ser cualquiera de las descritas anteriormente.

Sea cual sea el tipo de alopecia femenina que se padezca, en Corporación Capilar tenemos a disposición de nuestros pacientes al mejor equipo de profesionales médicos. Con una larga experiencia y diferentes tratamientos adaptados a cada caso particular, garantizamos con seguridad la solución de los problemas capilares.