En ocasiones, las operaciones de microinjerto se realizan para eliminar cicatrices muy visibles del cuero cabelludo. Las cicatrices que se pueden eliminar con un transplante capilar son aquellas que han sido provocadas por traumatismos, quemaduras, infecciones no activas, tricotilomanía, etc. El número de microinjertos realizados para eliminar cicatrices está en torno a un 5% del total.
Ante una situación así caben 3 posibilidades:
La elección dependerá de factores como la extensión, elasticidad, localización, etc. de la zona cicatricial, y del grado de exigencia del paciente.
Para recomendar un transplante capilar, el dermatólogo debe considerar que sea la opción más adecuada. Si lo es, habrá que valorar la extensión y vascularización de la zona cicatricial y sobre todo, las expectativas del paciente. Los resultados de la reparación de una cicatriz dependerán de sus dimensiones y su densidad circundante. Suele ser necesaria más de una sesión de microinjerto para aumentar la densidad.
Las operaciones de reparación de cicatrices mediante microinjerto tienen una duración de entre 2 y 6 horas, dependiendo de la extensión. La cirugía puede complementarse con la aplicación tópica de loción de Minoxidil, para mejorar los resultados.
En ocasiones, un pequeño porcentaje de pelo trasplantado a una cicatriz se puede caer, debido al déficit de vascularización que conllevan algunos procesos cicatriciales.
La reparación de cicatrices por medio de microinjerto no requiere un mantenimiento especial. El pelo trasplantado se puede cortar, teñir y moldear, ya que es pelo del propio paciente.