monólogos de depilacióN láser

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MI PRIMERA VEZ (de la depilación láser...) - MGC(madrid)

Voy a hablaros de la depilación láser.
 
Al principio buscas información pero casi no encuentras, es como algo "oscuro" que todo el mundo ha hecho pero nadie quiere hablar. Y ya de entrada te mosquea. Pero bueno, como todo el mundo dice que es genial, que te sientes libre y sexy... Y tu estás harta de no ir a la piscina cuando te apetece o lucir falditas y de pasar el invierno como si fueras el oso cavernario... te decides y vas a la clínica.
 
El primer día te plantas allí, con la cabeza alta y la sensación de estar forradita de dinero (que es un pico eh?).
 
En la sala de espera te sientas muy digna, con cara de experiencia hasta que escuchas disparos, como golpeos y empieza a oler a pollo churruscao.
 
Entonces empiezas a imaginar de que va la vaina:
 
Al principio te imaginas que vas a salir de allí con rayas negras como si te hubieran hecho a la parrilla, que ya te estás viendo a tu marido al llegar a casa con el tenedor intentando pincharte y todo.
 
Luego piensas "¿y si me disparan demasido y el láser me traspasa y perfora hasta el hueso?"... voy a parecer un queso gruyeré...
 
Después te imaginas a Darth Vader pasandote su espada láser por todo tu cuerpo... y te entra la risa tonta... pero enseguida abandonas este pensamiento porque la visión es más guarra que guarra.
 
Entonces te despiertas al ver que la paciente que iba antes que tú, sale tan pichi del gabinete y respiras más tranquila.
 
A los dos mintutos te llaman y te sientes un poco como un cordero camino del matadero.
 
Te quitas la ropa y te tumbas en la camilla.
 
Te empiezan a pintar cuadros blancos por todas partes, que te dan ganas de preguntar "que, echamos un 3 en raya?".
 
Pero te callas, claro, porque estás en bolas, con un tanga de papel más grande que las bragas de cuello alto de tu abuela (que en gloria esté).
 
Te dan unas gafas super fashion de esquiar (aunque tu nunca has esquiado). La auxiliar se pone otras, ahora si que acojona, ella tiene el poder del lado oscuro. Y tu sigues pensando en tu cabecita "¿pero me van a depilar o a soldar?". Tu ya te ves como Terminator, la tia disparando y tu soltando chispillas a diestro y siniestro, que te empieza a sudar todo y estas a un tris de salir corriendo y decirle "Sayonara, baby".
 
Pero no, aguantas como una jabata, ahí en pelotas, con tu maxitanga, mientras te dice que te va a molestar un poquito... uy... cuando alguien dice "un poquito", es "un muchito", dios, pero quien me mandaría meterme en esto.
 
Pero sigues ahí tumbada y la tipa empieza a disparar y a hablar del tiempo, de esto y lo otro. Y tu asintiendo y apretando los dientes, que no sabes si reir o llorar porque no te han avisado que antes del disparo, el bicho escupe frio. Que ya casi tiritas. "¡Y yo que pensaba que saldría de aquí frita, y lo que voy a salir es costipada!".
 
En tu "locura transitoria" empiezas a tararear en tu interior "Disparo aquí, disparao allá, depilaté, depilate..." y te sientes como las cabras.
 
Entonces se acerca peligrosamente a tus íngles. La chica como si tal cosa, claro, tu no estás acostumbrada a que te levanten tan fácilmente las braguillas.. (bueno, algunas de vosotras si eh?)
 
El frío te hace cosquillas, pero el disparo... ostrasssssss! Te pones tiesa como un palo y aprietas la mandíbula como si eso te fuera a aliviar el dolor.
 
Y duele, que menos mal que la zona púbica es pequeña y terminan pronto, y lo haces en parte por tu chico, para que te sienta suave y apetecible, que piensan "ya puede ponerse burraco todos los días, con lo que estoy sufriendo, que me lo pague con sexo. Si no... se iba a depilar la mujer barbuda.
 
Las axilas no duelen, pero que vergüenza, porque con el estress que tienes en ese momento sudas.. y eso da corte, ahí, con el brazo levantado, que parece que estas haciendo el anuncio de Sanex "piel sana" (y sin pelos, todo hay que decirlo).
 
Otra parte chunga es la cara interna de los muslos. Ostrasss, los  muslos, esos grandes desconocidos. Cuando llevan unos cuantos disparos tuerces la boca (porque duele que te cagas) y dices: "Oh dios mio, no siento las piernas".
 
Terminada la sesión, en medio de la chamusquina, te vas vistiendo y empiezas a hacer tonterias. Por ejemplo, te guardas el megatanga de papel en el bolso... Pero vamos a ver, para que te lo llevas? Para una noche de antilujuria, para hacer un columbio a tus hijos, un tirachinas? En fin, que te lo llevas y al final lo tiras en la primera papelera que encuentras.
 
Y te vas a la calle como pringosa por el aloe vera, igual que al salir del ginecólogo, que no sabes si te han depilado o te han hecho una ecografia.
 
Te vas caminado como si fueras escocida, porque el chichi lo tienes irritadillo y tu te crees que la gente tiene visión de infrarojos y que te lo están viendo todo colorado.
 
Pero bueno, he repetido, soy masoca, lo se, pero una masoca que se pone faldas y con el chichi pelao.