El día de la operación el paciente saldrá del quirófano con la cabeza cubierta por unos apósitos húmedos y un gorro desechable. Debe mantenerlo durante las primeras 24 horas.
Es posible que la zona donante y también la zona injertada sangren o manchen algo. Es totalmente normal y no deben ser ninguna preocupación.
El paciente debe de intentar dormir con la cabecera incorporada los primeros días después del tratamiento. - La cabeza se descubrirá al pasar las primeras 24-36 horas. Desde ese momento, la zona injertada debe humedecerse frecuentemente con un spray de agua termal que encontrará en farmacias.
No se debe tocar los microinjertos con las manos durante los primeros cinco días.
Por la mañana y por la noche se humedecerá la zona injertada con la ayuda de una jeringa y sin ejercer mucha presión con una mezcla al 50% de agua y agua oxigenada.
La zona donante puede lavarse y tocarse con normalidad para mantenerla libre de costras y facilitar posteriormente la retirada de las suturas.
Desde el sexto día puede comenzarse a lavar la zona injertada suavemente con champú y la yema de los dedos.
Las costras irán cayendo en los 15-20 primeros días, no se deben arrancar.
La sutura de la zona donante se retirará a los 15-17 días de la intervención.
No se preocupe si en las costras que van cayendo va incluido un pequeño pelo, el folículo ha quedado en el interior del cuero cabelludo y el nuevo pelo aparecerá en tres o cuatro meses, para seguir creciendo de forma normal.
Las zonas donantes pueden quedar insensibles durante un tiempo variable, pero es muy raro que persista alguna secuela de insensibilidad a largo plazo.
Durante el postoperatorio inmediato de los microinjertos no se debe ingerir alcohol, ni realizar ejercicio intenso, ni realizar actividades que faciliten el sangrado.
Durante la primera semana debe colocarse frecuentemente frío local sobre la frente y los ojos. Aún así es posible que se inflame la frente y los párpados. La inflamación desaparecerá por sí misma pasados unos días.