
El crecimiento del vello en el hombre y la mujer son parecidos durante la pubertad, sin embargo, pasada esta edad, las diferencias se hacen más notables. La mayor parte de las zonas que los varones quieren depilarse están afectadas por el influjo hormonal, lo que provoca un crecimiento continuo del vello. El tratamiento de depilación láser elimina el vello que se encuentra en fase de crecimiento en el momento de cada sesión, pero no evita que el pelo siga creciendo a su ritmo, por eso son necesarias sesiones de repaso cada cierto tiempo para conseguir una depilación definitiva. A modo de ejemplo, el vello de la espalda en el hombre comienza a salir a partir de los 20 años, y su crecimiento puede mantenerse activo hasta los 45-50 años.
Después de la primera sesión, el paciente queda libre de vello, sin necesidad de depilarse, durante más de dos meses. La cita se da cada 2 ó 3 meses, aproximadamente, para que el vello tenga tiempo de salir otra vez y la sesión resulte más rentable.
Los datos señalan que alrededor de un 76% de los pacientes que se han sometido al tratamiento han conseguido una disminución de su densidad pilosa de más del 95%.
Las zonas de depilación con más demanda en el hombre son las siguientes: barba, espalda, hombros, tórax, abdomen, entrecejo, orejas, manos, pómulos, piernas, brazos y nalgas.
Preguntas frecuentes sobre depilación láser masculina
Resultados de nuestros tratamientos de depilación láser: antes y después.