Un buen relato es aquel que tiene tres partes: presentación, nudo y desenlace. Venga figura ¡esta es tu oportunidad!
- Presentación: Mi mejor amiga tenía los ojos verdes, la piel clarísima y la melena más negra y brillante que se puede imaginar.. Nunca se había puesto morena porque o se quemaba y quedaba como ¿una gamba sin pelar?
- Sí como una gamba. No puedes decir como un tomate porque según tú Rita se quedaba rosa y no roja.
- Está bien. Pues Rita se quedaba como una gamba sin pelar y prefería esconderse del sol en la gran playa de Benidorm a la que nuestros padres nos obligaban a ir.
- ¿Benidorm? Lo lectores no quieren leer sus vacaciones cutres, quieren glamour, lujo, billetes de quinientos euros llenando los bolsillos de hombres altos y morenos de ojos verdes y… neurocirujanos.
- ¿Neurocirujanos? ¿No pueden ser ricos por herencia?
- No. ¿Es que no ves la televisión? Desde que se pusieron de moda las series de médicos son ellos los que triunfan.
- Bien, pues Rita era una chica de piel blanca que se ponía rosa como una gamba cuando tomaba el sol cuando veraneábamos en Bora Bora.¿Así bien Pepito Grillo?
- Continúa.
- Pero cuando cumplimos quince años sus piernas se llenaron de horribles pelos negros que…
- Espera espera. ¿Horribles pelos negros? Estás intentando escribir un buen relato corto no intentando convencer a Stephen King de que eres su hija ilegítima. Además el tacto no es lo tuyo ¿eh? Ya lo dijo Dani en su momento.
- Oye no toques ese tema que estoy intentando escribir. Veamos, pues se le llenaron piernas unos ligeros indicios de vello que en contraste con su piel blanca se hacían ver bastante y a nuestros quince años la depilación era todavía territorio desconocido.
- Aparte de estar escribiendo un relato corto sobre vello y depilación ¿tú te das cuenta de lo mal que quedan esos quince años ahí? Vuelve a la idea de antes: glamour y lujo que trasladado a la estética es: chica morena de dieciocho años sin un solo indicio de vello en todo su cuerpo.
- Sí pero esto no es un episodio de Falcon Crest. Necesito que sea algo creíble para los lectores y los jueces y además estoy tomando un episodio muy importante de mi vida como inspiración. Así que Rita se queda con los quince años. En Bora Bora con quince años. Sigamos: Así que después de evaluar la situación y ver que realmente teníamos un problema empezamos a maquinar un plan para…
- ¿Qué harías sin mí? ¿Maquinar? Estáis hablando de depilación no de tenderle una emboscada a los Corleone.
- ¡¿Podrías callarte cinco minutos?! Por favor…
- Todo tuyo.
- Estábamos maquinando cómo deshacernos del vello de Rita por primera vez en un hotel de Bora Bora. Y mientras ojeaba el catálogo de servicios vimos que en la zona exclusiva para clientes ofrecían depilación completa a cera caliente y decidimos probarla. Cuando llegamos pudimos entrar directamente porque al parecer nos habíamos cruzado con la cliente anterior por el pasillo. Era aquella mujer rubia oxigenada con la piel color naranja que caminaba con las piernas muy separadas como un robot.
- ¿Desean algo?
- Sí… yo… bueno.- balbuceó Rita mientras se ponía roja, esta vez sí, como un tomate.- quería una depilación completa.
- Bien. Los gastos se le cargarán a su cuenta del hotel. Pase por favor.
- ¿Una esteticién que trata de usted a unas crías de quince años? Pensaba que habías rechazado la idea de Falcon Crest.
- Era demasiado bueno para ser verdad… mi concienca callada más de un minuto. En fin. Nudo: Cuando Rita llevaba unos cinco minutos dentro oí un grito que, sinceramente, me dio ganas de salir corriendo. Y al instante salió de aquel cuarto caminando como aquella mujer con la que nos cruzamos en el pasillo.
- Pero…¿qué te han hecho?
- Calla y camina.
- ¿Puedo reírme? ¿Puedo? ¿Dónde estaba yo por aquel entonces y por qué no lo recuerdo? Oh… ya bebías de aquella ¿no?
- Era una cría. De aquella TÚ no existías y YO era feliz.
- Ah sí. La era pre-conciencia. Creía que formaba parte de la mitología. Continua.
- Gracias. Cuando llegamos a la habitación Rita se quitó el pareo y, para mi sorpresa vi sus piernas lisas, brillantes y sin rastro de los pelitos que tanto nos preocupaban una hora atrás. Pero de repente empezó a gritarme:
- “Completa… ¿tú no sabes lo que significa eso?”.-Parecía la niña del exorcista y yo retrocedí con sus gritos hasta que encontré la puerta del baño como límite.
- Pues claro que sí… las piernas enteras. Completa.
- Es para matarte. ¡Me lo han depilado!
- ¡Ya lo sé! Para eso querías ir. ¿Qué te pasa?.- Y en ese momento se bajó la parte inferior del bikini y allí estaba bueno ya os lo imagináis.
- ¿Ahora te diriges a los lectores? Sé que es difícil pero venga, necesitamos esos mil euros. ¡Esfuerzate un poco!
- A Rita le habían hecho una brasileña a sus tiernos quince años. Y fue en ese momento cuando rezamos para que su madre no se enterase. Después de todo apreciábamos seguir vivas.
- ¿Qué niña más peluda no?
- Desenlace: Aprendimos la lección y algo sobre sangrados post depilatorios y cómo calmar y tapar las erupciones rojas que le habían quedado por las piernas. Pero no todo iba a ser coser y cantar y no íbamos a ser las heroínas de una serie californiana a nuestros quince años.
- ¿Su madre se enteró verdad?
- Vaya si se enteró. En cuanto pusimos un pie en la piscina se levantó corriendo de su tumbona y se acercó corriendo a nosotras. La riñó a ella primero y dijo que ahora le saldrían muchos más y más negros. Rita se puso a llorar y la regañina pasó a mi persona por haber sido tan irresponsable de haber apoyado semejante decisión. Estuvimos castigadas sin salir a la piscina durante dos días ¡En vacaciones! FIN.
- Desde luego es una historia muy buena. ¿Ves como no te ha costado tanto?
- Parece ser que no. Me voy a tomar un café y tú... ¿quieres venir?
- ¿Ahora somos amigas?
- No pero no puedo deshacerme de ti. Después de todo eres mi consciencia.