Un sabado a la tarde, después de levantarme (había salido a bailar la noche anterior), mi mamá me dijo qe se iba a un curso de danzas árabes y, como mi papa estaba en el sauna, yo me quedaba a cargo de la casa. Aprovechando la ocasión, decidí depilarme con cera y hacerme el cavado, ya que no suelo hacerme ese tiempo habitualmente.
Después de bañarme, bajé en toalla hacia la cocina, meti la cera en el microondas y una vez caliente, me senté sobre la mesa para poder trabajar más cómoda. Me puse la cera entre las piernas y empecé. No llegué a hacerme ni una segunda pasada que llegaron mis compañeros del colegio a hacer el trabajo de grupo (los conosco desde el jardin de forma que ellos ni siquiera tocan la puerta para entrar), en el susto de que no me vean de piernas abiertas sobre la mesa de trabajo grite y cerré las piernas lo más rápido que pude, mientras me tapaba con la toalla. Entonces, como resultado, mis compañeros me conocieron mejor que a nadie, y tuve la cera pegada en TODA esa zona sensible, que para sacarla sufrí los 6 tirones mas dolorosos de toda mi vida.
Creo que es esa una de las grandes razones por las cuales quiero hacerme la depilacion laser!