Todo empezó un verano de hace ya muchos años. Mi madre decidió que era hora ya de depilarme, yo encantada (ignorante de mi) acepté. Fuimos a un centro de estética donde hacían la depilación con cera, yo pensé "no será para tanto" y me puse un caramelo en la boca para que fuera más ameno ¡¡¡¡¡DIOSSSSSS!!!! en el primer tirón destrocé el caramelo!!!, y todavía quedaba otra pierna más, pregunte ¿no me puedes domir las piernas, no hay anestecia o algo así?. Mi madre me miraba con cara de, quien quiere presumir...... Cuando todo terminó y me puse los pantalones fue una senzación de chossss!!!! que suave... es nuevo? ja!. La verdad, no fue así, pensé "En mi puñe.... vida me vuelvo hacer esto". Y aquí volví a ser ignorante, ya había entrado a formar parte del mundo "DEPILECCION TOTAL". Hoy por hoy no puedo dejar de mirarme y decir, como tengo el bello? me tocará depilarme ya? Bueno, total, es solo un momentito... Raaaaaaaaaassssssss!!!!!