Ya llevaba tiempo depilandome el pecho con cera caliente en centros de estética y la verdad es que veía a las PROFESIONALES y no me parecía que fuera difícil hacerlo por mi cuenta, así que me puse manos a la obra. Me fuí a un centro comercial e intente encontrar algo que se pareciera a la cera que hay en los centros de estética y encontré algo que se le pudiera parecer.
Así que una vez encontrado el producto adecuado, comence el ritual que siempre hago antes de...depilarme claro. Como tengo bastante pelo, porque soy un poco vago y lo dejo crecer hasta que ya no me veo los pies, lo primero que hago es descargarme un poco de pelo con una máquina de cortar el pelo, que a veces me digo que sino funciona bien al cortarme el de la cabeza, que no me hara con el del pecho (¿Será por eso que no funciona bien?Desde que me recorto el del pecho), y una vez que ya lo tengo decente me doy una ducha con agua tibia tirando a caliente para abrir los poros y que asi salga mejor el pelo (por lo que he oido por ahí). Una vez hecho mi ritual es cuando me voy al centro de estética y pongo fin a mi camiseta de invierno. Pero esta vez no, esta vez me decidi a hacerlo en casa, que era mi centro de estética, y yo hacia de cliente y de depilador (que mal suena eso). Ya tenía todo preparado, asi que solo era empezar. Uff, que sudores, que acojone, que mal cuerpo cuando me puse la primera tira y empece a tirar, cada vez que lo recuerdo me pongo a sufrir. Pero era el primero, con el primero siempre se sufre, asi que fui valiente y me puse la segunda tira. Si lo pase mal con la primera, con la segunda ni te cuento, ya que todavía sufría con el primer tirón y encima le añadi el de la segunda tira. Pero pensé, ya me queda menos, así que esta vez en vez de ponerme solo una, me puse dos (para acabar antes), pero ni con esas, el sufrimiento, los sudores y el dolor fue doble, asi que lo deje. Tenía el pecho como la camiseta del sporting de lisboa, una franja con pelo, otra sin pelo. Así que hice lo más coherente, llamar a un centro de estética y ponerme en manos de un esteticista de verdad. Menos mal que me dieron hora para ese mismo día, que si me lo dan para más tarde iba a estar guapo en la piscina. Así que como el ritual estaba hecho, aunque me duche antes de irme, me fui para alla. Lo mejor de todo fue la cara de la chica que me depilo, no se rió (exteriormente), pero puso una cara de aquellas que se ponen cuando piensas que una persona esta medio pirada. Lo lleve lo más dignamente que pude.
Pero eso no es todo, y como buen sufridor que soy (del Atleti), hace poco me encontre la cera que me sobro, o sea la cera entera, y decidi depilarme las piernas yo solito, solo que esta vez todo ha ido mejor, he sufrido menos y lo he conseguido, pero lo del pecho no lo repito.