Los cincuenta
Estoy en el sofá … totalmente tumbing, con la página central del periódico abierta por el centro y tapándome la tripa. Siempre después de la comida…siesta…
La televisión me vigila… están dos leones intentando deglutir a un impala que tendría, cuando viva, un peso neto superior al de cualquiera de los dos leones… pero… ha perdido en la batalla y con su cuerpo los dos leones se están dando un banquete… Entreabro los ojos un poco más y la visión hace que me suba a la garganta una pequeña nausea…y cambio de canal… tele tienda… se oye una voz en off ..el aparato depilador epile… cambio de canal, tele cinco… tus piernas suaaves con depillll cambio, tele 7 clínica dermo… antena 3… el doctor informa de la técnica de depilación Láser, técnica definitiva… apunto de cambiar pero… Ana Rosa me manda no hacer zapping … pues a la vuelta de dos minutos nuestro invitado explicará la técnica de depilación definitiva no invasiva, que consister en destruir el folículo piloso por el calor generado por fuentes especiales de energía lumínica selectiva (foto termólisis)… y nos hará una demostración… Ana Rosa desapareció y yo automáticamente cambié de canal… rollo, rollo y rollo con el tema pelos, me dije. Sumida en la desidia me rasqué suavemente el mentón y hete aquí, que mi dedo gordo se encontró con un obstáculo en su andadura y me extrañé. ¿Nunca antes me había dado cuenta de aquella protuberancia.? Atusé con mas esmero mi delicado mentón y cuanta no fue mi sorpresa cuando me encontré con la necesidad de pasar una y otra vez mi dedo por allí.
Estuve un rato definiéndome entre seguir recorriendo los dedos por donde había hecho mi gran descubierto piloso viendo al doctor de Ana Rosa o apagar el televisor e ir corriendo en busca de un espejo que confirmara la sospecha de que yo ya tenía barba…. Mientras las palabras foto termólisis… foto termólisis… foto termólisis… resonaban en mi cerebro casi con la misma intensidad que mi dedo friccionaba mi barbilla… confesaré que me pareció un rato eterno.
Rato muy agobiante… y a la hora de volver a ver a Ana Rosa dí un brinco y fue a encontrarme con El, con EL ESPEJO:
Necesitaba espejo y pinzas de forma apremiante. Como antesala al espejo del baño, estaba el espejo del hall… me miré en él escudriñando mi mentón…pero no vi nada… rocé por enesisísssssima vez mi mentón con el mismo dedo gordo y sí, allí estaban a cada lado de la barbilla… casi de forma simétrica se notaban unos crespos tallitos de vello.. Volvi a mirar. Nada. Igual es cuestión de mas luz... pensé. Ansiosa llegué hasta el baño grande y atropelladamente dí todos los interruptores de los focos halógenos del techo y de los apliques …Vamos, que puse en marcha todos los efectos luz del baño grande… y clavé la vista, ya medio cegada, en la imagen de mi barbilla en el súper luminoso espejo… y NADA. Volví a tentar mi mentón y otra vez que sí, que tenía pelos. Extraje el espejo lupa X3 del interior de la caja de regalo que llevaba guardada dos meses en el armario-lavabo, vamos que desde mi cumple… y sí, los ví: Dos pelitos pequeños canosos en cada lado de mi flácida barbilla. Corrimos mis dedos, mi mentón y mis pelillos en busca de unas salvadoras pinzas…Las esgrimí con eficaz destreza…pero la palabreja foto termólisis de nuevo en mi cabeza como un eco. Decidí buscar el teléfono y solicitar una clínica capilar que lograran el exterminio de dichas protuberancias de mi rostro… ¿Sí? me contestó una voz sudamericana… e inquirí nerviosa Por favor el número de teléfono en la capital del reino para acabar con dos pelos que me han salido en la barbilla… quiero que sea método láser…. La voz sudamericana me sugirió ¿perdone? ; ¡Qué me de el teléfono de una clínica de láser en Madrid coño! Contesté.