Todo ocurrió cuando tenía 14 era un día de verano caluroso y decidí ir a la piscina.
Al ponerme el bikini me di cuenta de que no me había depilado las axilas.
Fui a buscar a mi madre ya que ella me depilaba con cera, pero no estaba se había ido ha
Comprar.
Yo tan valiente pensé, no puede ser tan difícil al fin y al cabo algún día me lo tendré que hacer yo sola y
Me quiero ir ya a la piscina.
En la cocina calenté la cera y me dispuse ir al baño, levante el brazo derecho me extendí la cera lo más
Delicado que pude más o menos dos o tres dedos de grosor, recordé lo que mi madre hacia toques en la
Cerá para ver si estaba y dije creo que si ya no quema.
Tire de ella y entre los dedos se quedo un hilo pegajoso de cera
Sentí un dolor muy fuerte por lo que baje el brazo rápidamente
Al darme cuenta lo que había echo intente levantar el brazo rápidamente pero ya era tarde me había
Quedado pegada la axila, en ese momento llego mi madre y me encontró sentada llorando y con el
Brazo pegado. Imaginaros que paciencia tuvo mi madre para despegarme el brazo