La verdad es que hablar de este tema a veces me da un poco de plancha. Sobre todo cuando hay hombres al frente. Y es que depilarse es uno de los rituales femeninos que más te marcan en la vida. Con decirles que mi primera vez fue a los 16 años y de “puro mona” porque a mi prima chica se le ocurrió (y falta que le hacía, jjj), y yo la tonta agarré una máquina de afeitar de mi papá y decidí hacerlo en mis piernas pese a que apenas se asomaban unos “pelitos”.
De ahí pa’ delante la cosa ya no paró, cambiando de método y dando la bienvenida a las lágrimas y al conocido dicho “la que quiera celeste que le cueste” o “para ser bella, hay que ver estrellas”. Ufffffff…
Ahora, ¿por qué lo sigo haciendo hasta hoy? Básicamente por costumbre, por higiene, por manía y porque igual uno quiere estar “suavecita” para ese momento magistral cuando el hombre comienza a sentir tus piernas mientras te besa.
El tema es que siento, que pese al sacrificio que hacemos todas, estos “trogloditas” ni siquiera lo agradecen o creen que esto viene por “default”. Y en honor a la verdad debo decir que me sobran dedos de las manos para contar las pocas veces en que él, incluso una pareja estable, me dijo algo por lo suave que estaba mi piel.
Definitivamente no agradecen el ritual. Ni se imaginan que el día que decides hacerlo te tomas tu tiempo, reservas hora en el centro de estética o en tu casa calientas la cera, agarras un espejo, pinzas, espátula y comienzas a hacer lo tuyo. Les da lo mismo que para lograr el maravilloso efecto una deba concentrarse por ejemplo, en las tareas de la casa o la reunión de trabajo del día siguiente, para evitar sentir ese dolor. A mi a menos aún me duele como la primera vez. Tal vez un poco menos, pero igual.
Y qué pasaría si las mujeres nos uniéramos en una causa de Facebook para “Dejar de depilarse”. A ver si les gusta… jjj
Los pelos son un tema. Esa es una verdad absoluta y quién quiera discutirlo bienvenida sea. Acaso el “rebaje” no es otro tema… ¿O acaso aquellas que lo hacemos, vamos a negar que así hacemos realidad los sueños eróticos del hombre? A ver… a ver, hasta donde has llegado con la cera? ¿Dime para quién te depilas, para ti o para él…?