Pues sí, un título bastante extenso y técnico sobre lo que llanamente denominamos en el argot de andar por casa “quitarze los pelo”.
Y es que “quitarze los pelo” es toda una disciplina, dependiendo de si se tiene pelo fino o grueso (como si se tratase de un pastor alemán, ya saben, los hay de pelo corto-pelo largo) se podrá optar por una modalidad de depilación u otra, o ninguna directamente, como pasa en algunos casos.
El otro día hablaba con una amiga, le comentaba que tenía una profesora con más pelo en el busto que la patilla de la Pantoja y que cada vez que me tenía que dirigir a ella, no podía evitar que mis ojos se clavasen en el mostacho de la susodicha (seguro que os ha pasado y sin premeditación)
Si es que sobre pelos existen muchísimos sucesos, historias y conversaciones. Sin ir más lejos, en el vestuario, después de un partido, comenzamos a prepararnos para la ducha y cual fue mi sorpresa, cuando vi las piernas de una de mis compañeras. ¡Esa tenía más pelos que el pecho de un legionario!
De repente una compi de equipo se acerca y le hace la siguiente pregunta:
-“Amaya, ¿tu padre es conde?”
-Contesta Amaya: “¿cómo?”
- Responde la compi: “qué si tu padre es conde”
-Dice Amaya: “¡como que si es conde!“
-Y le dice por último la otra: ”¡¡¡que si esconde la maquinilla!!!”
Hasta ahora sólo he hecho mención a las mujeres pero… ¿y aquellos hombres que no se sabe si son primogénitos de la familia de los Chewacca o es que hay luna llena? Pues sí, hombres no peludos, más bien de largo y frondoso pelaje y sin embargo, está bonito. Que me dicen de cabelleras como la del Puma, Yoryi Dan, Lauren Postigo…y si tienen esos pelos en la cabeza no quiero ni pensar de cuello “pabajo” como andarán.
Pues sí, casos en los que la depilación se hace necesaria, más que nada porque los pelos de ignífugos no tienen nada, pueden resultar hasta peligrosos. Menos mal que a partir de los cuarenta y cinco una ya no se tiene que preocupar tanto de hacer uso de ceras, cuchillas, cremas, centros de depilación…al menos eso es lo que tengo comprobado cuando veo desnuda a mi madre.
En definitiva, el pelo, ¿qué es el pelo?, lo que abriga en invierno y se maldice en verano. Y la depilación, ¿qué es la depilación? algo personal (se lo hace quien quiere), es como el colirio en los ojos (si te lo haces en la zona púbica es porque vas a ver un pijo) y es, porque no decirlo, ¡un coñazo!
Aún así, ¡que sería de nosotras sin esos centros con olor a ceras y cremas corporales!