Un soneto me viene casi al pelo
en esta situación desesperada:
por querer estar guapa depilada
tengo el pubis pegado en papel celo.
Mi novio vendrá pronto a mi "kelo"
y tengo la cuchilla oxidada:
hay pelos del sobaco hasta en la almohada
y el vello de mis piernas cubre el suelo.
El celo no funciona y ya es la hora,
estoy hasta las ingles de este rollo
que un día de estos acaba conmigo.
Por complacer al chico que me adora,
me quemaré los pelos como un pollo
y mi piel será bella hasta el ombligo.