La Mujer Barbuda
Todo comenzó en Ginebra, era un viernes y en lugar de irme para mi casa como todos los fines de semana, me quedé en ese bendito pueblo. Ni la algarabía pudo con mi aburrimiento, es así como llamé a la chiquis para conversar un rato y le mostré un folleto que llegó a mis manos el día anterior: Estudie belleza corporal por solo dos mil pesos semanales", tremenda oferta y en vista de nuestras necesidades corporales, nos animamos a comenzar el sábado siguiente. Aprendimos masajes corporales, adelgazantes, relajantes, baño de luna, yesoterapia, mesoterapia, tratamiento vena várice y tratamiento antienvejecimiento y mi dolor de cabeza, la depilación con cera. Es que mi novio de ese entonces, papacito él, me mantenía loca diciéndome mi bigotoncita, es que ese vello del bigote de nosotras las mujeres sí es horroroso con H gigante, entonces cuando llegó el fin de semana de aprender la depilación con cera, estaba yo radiante porque iba a aprender a quitarme ese peso de encima, de que siempre me dijeran y qué es esa sombra que se te ve encima del labio? oíste, por qué no te rasurás?, en fin....
Tanto mi amiga como yo, andábamos felices, durante las clases anteriores ya habíamos perdido unos diez kilos con las dietas y tratamientos que habíamos aprendido, solo nos faltaba aprender manicure y pedicure, algo de maquillaje, volar en escoba y por supuesto depilarnos el bigote. La clase empezó y como siempre algo tímidas porque siempre uno de los participantes debía ser el modelo, y nunca habíamos sido modelos, tanto mi amiga me hacía los tratamientos a mí en la casa como yo a ella y por supuesto a nuestras amigas, hermanas, primas y vecinas que nos daban por ahí algunos representativos pesos que usábamos para comprar más material y seguir en nuestra lucha por lucir más y más bellas.
Pues dije yo, tanto he luchado por este cuerpito que me tiraré al charco siendo hoy la modelo, pues que la depilación era de cejas y la profesora comenzó, calentó la cera y me la aplicó y luego retiró el papel y como el que quiere marrones, aguanta tirones, me aguanté el tirón y la mirada en el espejo fué espectacular, esos horribles pelos de mis cejas desaparecieron en un santiamén y lucían hermosas mis cejas, pues que me dejé quitar el bigote, ella aplicó muy delicadamente la cera y luego comenzó a retirar el bigote, luego al mirarme al espejo, quedé tan feliz, me sentí la princesa del cuento de hadas, me ví hermosa, por fin ví claramente mis labios, rodeados de ninguna sombra ni ningún pelo, según la profesora la depilación duraba mucho puesto que eran vellos mucho más finos. Oh sorpresa cuando llegué en la noche a mi casa, viajé las tres horas y me encontré con mi novio, no le dije nada, no supo nunca de mi curso, simplemente se limitaba a decir, qué te estás haciendo que cada día estás más hermosa, pero el impacto fué cuando me besó y comenzaron las caricias y los mimos, uy mi amor qué pasó con el bigote?????????????????????????????????????????
Me sonrojé, me puse verde, morada, azul, de todos los colores, y le dije cómo así?, sí, por qué te quitaste el bigote que me mantiene enamorado? pues me tocó contarle lo de la depilada y para colmo de males, el bigote comenzó a salir a la semana siguiente y más grueso, pues adivinen! que me tocó dejármelo nuevamente para retener al hombre de mis sueños, a mi príncipe azul, el hombre que me trasnocha, y sí, finalmente nos casamos, hoy en día soy madre de un hermoso bebé de 6 meses y me llaman katherina, la mujer barbuda.