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El engaño de la fotodepilación en casa
Miércoles, 28 de abril de 2010
“Resultados permanentes”. Con este reclamo publicitario se anuncian algunos dispositivos de depilación láser diseñados para ser utilizados en casa. Por un módico precio de unos 600 euros, aseguran una depilación profesional. Nada más lejos de la realidad. “Ni siquiera en los centros especializados podemos garantizar resultados de por vida porque no hay estudios científicos tan largos”, señala Juan Ruiz Alconero, médico de Corporación Capilar. De hecho, “en las zonas hormonodependientes (la cara en la mujer y la espalda en el hombre), es probable que haya que aplicar sesiones de repaso”. Existen diferencias notables entre ambos dispositivos: el casero y el profesional.
“La Comisión Europea clasifica la tecnología láser en cuatro tipos en función de su potencia y su capacidad para producir daño en la piel y los ojos. Entre 3B y 4 (la que se utiliza para la depilación profesional), sólo puede realizarse bajo supervisión médica”, explica el doctor.
Los aparatos que se venden para uso casero son de clase 1 y “sólo pueden conseguir depilaciones duraderas entre dos y tres meses”. La tecnología profesional tiene una potencia 750 veces mayor. En cuanto las quemaduras, el riesgo es mínimo por su baja intensidad. En las depilaciones profesionales, la elección del experto es fundamental, ya que de eso depende que el usuario no sufra quemaduras como las que se recogen en esta fotografía, publicada en la revista Canadian Family Physician.
La Depilación Láser.
Al final, lo importante es la moderación, y sobre todo, ponerse en manos de profesionales experimentados. De lo contrario, ocurren casos como el que describe el dermatólogo Sergio Vañó-Galván. Una chica de 28 años se presentó en el hospital donde él trabaja (Ramón y Cajal de Madrid) con unas quemaduras en el cuello ocho horas después de su primera sesión de depilación con láser, que se realizó en un nuevo centro de estética. “Ella reconoció que ningún médico supervisó el procedimiento. Probablemente, no ajustaron bien la intensidad del láser”. Según el doctor Vañó-Galván, “
es importante que haya un médico o un dermatólogo par a poder resolver cualquier pequeña reacción alérgica (que puede ser producida, por ejemplo, por el producto anestésico) o quemadura”.
Antes de aplicar la depilación láser, sólo un médico podrá descartar enfermedades endocrinas o afecciones de la piel para las que esta tecnología está contraindicada, como el lupus o el melanoma. “Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y aquellas personas que estén con tratamiento para el acné tampoco pueden someterse a estas sesiones”, matiza Juan Ruiz Alconero, médico de Corporación Capilar.
Además, según manifiesta el dermatólogo Vañó-Galván, el manejo de los dispositivos láser profesionales tiene su complicación.
“Hay que ajustar adecuadamente los parámetros de intensidad. Si se aplican mal, bien sea por defecto o por exceso, lo que puede ocurrir es que no surta efecto o se produzcan quemaduras”.
A veces, incluso, para mejorar los resultados, se utiliza la combinación de dos láseres, normalmente Alejandrita y Diodo. Pero la eficacia depende del pelo y del coor de la piel de la persona interesada.
“No existen resultados permanentes, sí de larga duración. Es cierto que podemos decir que las axilas y las ingles no se repueblan en los 10-15 años que llevamos haciéndolo”, señala Ruiz Alconero. Sin embargo, las zonas hormonodependientes (la cara en la mujer y la espalda en el hombre) requieren sesiones de repaso.
Video informativo
Fuente: EL MUNDO – EUREKA. domingo, 25 de abril de 2010
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