|
Lunes, 22 de agosto de 2011
El mayor temor de los hombres ante la perspectiva de realizarse un microinjerto capilar es que se note.
Por supuesto, todos prefieren tener pelo a no tenerlo. Pero un dato curioso es que en la mayor parte de los casos, preferirían seguir calvos antes de que todo el mundo supiera que se han realizado un traplante de pelo. De hecho, es uno de los tratamientos de medicina estética que se llevan con mayor discreción.
Las mujeres son cada vez más abiertas a comentar los “arreglillos” que se hayan podido hacer, aunque todavía les cuesta compartir aquellos relacionados con la edad. No les importa comentar que se han puesto pecho o se han hecho una liposucción, pero es más difícil que reconozcan que usan botox, por ejemplo. En el caso de los hombres esto cambia. Antes reconocen haberse sometido a cualquier otro tipo de operación o tratamiento, pero a ninguno le gusta aceptar que se han trasplantado pelo.
Por eso ha sido un paso muy importante el comienzo del microinjerto pelo a pelo, que ha terminado con el temido efecto de “pelo de muñeca”. Hoy en día con las nuevas técnicas empleadas es relativamente fácil ocultar el microinjerto.
También es cierto que quien conozca a una persona calva y le vea unos meses después con una juvenil melena sabrá que ha pasado por quirófano. Pero si un hombre prefiere que no se note, es muy posible conseguirlo.
Desde que se realiza la operación hasta que el pelo empieza a salir pasan unas semanas, puesto que el crecimiento ocurre de forma natural. Por eso, no hay temor a llegar un lunes al trabajo y que los compañeros crean que nos hemos puesto un peluquín. Y si lo planificamos con tiempo, podemos ir haciéndolo poco a poco. Lo ideal sería no tener que hacer varias sesiones, y solucionar el problema con una.
Pero si la caída es rápida y el médico nos dice que lo más probable es que perdamos todo el pelo, sí que se puede organizar para hacer dos fases de microinjerto, de forma que cuando el pelo empieza a clarear se haga una primera, antes de que se note que estamos perdiendo el cabello por completo, y una vez que ha caído todo lo que tenía que caer, realizar una segunda sesión que termine de devolver el volumen perdido. De esta forma podremos evitar la calvicie y además nadie notará que hemos tomado nuestras propias medidas contra la alopecia